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Proceso de producción

Trefilado

El proceso de trefilado del alambre fino puede, en ocasiones, referirse al trabajo en frío y en caliente, lo que significa que la temperatura del alambre permanece por debajo del rango de recristalización.

El trefilado no es una operación fácil. Son muchos los factores a tener en cuenta a la hora de seleccionar la condición de estirado correcta para controlar adecuadamente la separación, las variaciones en el diámetro y la ductilidad. En rasgos generales, los parámetros más importantes para el trefilado son:

  • Temperatura del alambre
  • Velocidad de estirado
  • Lubricante de estirado
  • Mandriles o hileras
  • Reducción por paso

A fin de evitar que el alambre se trabaje demasiado y que la resistencia sea demasiado grande, es necesario recocer el alambre. El tamaño final del alambre es el factor que determina la ubicación de los puntos de recocido. Como regla general, cuanto mayor cuanto más se trabaje el alambre tras el recocido, mejor será la estructura recristalizada del mismo. Sin embargo, la capacidad de bobinado del alambre puede verse afectada de manera negativa ya sea por un trabajo excesivo o un trabajo insuficiente. Dependiendo del tamaño final del alambre, se utiliza una combinación de recocidos mediante la cual se optimizarán las propiedades del alambre. La secuencia completa de las reducciones de diámetro alternada con los recocidos sirve para mantener los niveles de tensión en el alambre lo que preserva la ductilidad del mismo.

Limpieza/decapado

Para la mayoría de aplicaciones y una vez se ha finalizado el trefilado, el alambre tiene que limpiarse. El objetivo de este proceso es la eliminación del grafito que se ha usado como elemento de lubricación en el proceso de estirado. Para obtener las dimensiones más adecuadas del alambre, este debe decaparse (atacarse). El decapado y la limpieza se lleva a cabo mediante un proceso de electrolisis.

Chapado en oro y níquel

El chapado de alta calidad es un factor esencial para muchas de las aplicaciones que tienen una gran exigencia. Luma Metall ha desarrollado una tecnología de chapado muy avanzada para garantizar un revestimiento adherente adecuado y también un revestimiento denso. El control del proceso está completamente informatizado y permite una total trazabilidad de todos los parámetros importantes del proceso.

El grosor estándar del chapado de oro para alambres < 50 micras es de 3 a 5% por peso. Para las dimensiones de alambre > 50 micras el grosor del revestimiento es de 0,5 micras. A petición del cliente, también fabricamos alambres con un espesor de revestimiento no estándar